 
Es innegable la capital importancia que ha adquirido la imagen diagnóstica como herramienta médica. Su desarrollo tecnológico ha traído como consecuencia una más precoz y más precisa identificación de una patología y en definitiva, un mejor resultado terapéutico.
En ocasiones, la combinación de materias aparentemente (al menos hasta hace algunos años) poco relacionadas entre sí, permiten llegar a un nivel de excelencia.
IMAGEN MOLECULAR: la gran innovación
El concepto de imagen molecular, es la acción conjunta de las posibilidades que ofrecen:
- la imagen médica en sí,
- la bioquímica y
- la informática, a las que últimamente se han sumado
- la genómica,
- la proteómica o
- la inteligencia artificial.
La acción conjunta de estos recursos otorga un valor añadido a la exploración de las diferentes modalidades por separado o bien formando parte del concepto de "multimodalidad" aprovechando la información conjunta y fusionada de técnicas estructurales, (TAC, MR) con técnicas funcionales (PET). Estas ventajas no sólo tienen implicaciones diagnósticas, si no también terapéuticas, por ejemplo para el cálculo de dosis en Radioterapia, o en la Neurocirugía (epilepsias).
En una amplia definición, se podría decir que se trata del estudio de procesos bioquímicos y posibles rutas metabólicas tanto a nivel anatómico, como a nivel molecular (organismos, órganos, tejidos y células) que pueden provocar alteraciones en la expresión genética de los procesos biológicos normales que realizan los tejidos vivos (replicación, migración, transducción de señal, etc) y que pueden ser originadas por factores propios (envejecimiento, defectos hereditarios) o mediados por el entorno.
La imagen molecular será el resultado de la exploración de esos procesos y rutas metabólicas en el que se utilizan moléculas marcadas con trazadores (sonda molecular), empleando la sustancia cuya actividad biológica esté más relacionada del punto de vista bioquímico con la patología que se quiera analizar.
LA VISUALIZACION NO INVASIVA
Se trata de un paso de gigante. "Entrar" en los procesos metabólicos asociados a la patología y "verlos".
Las técnicas más apropiadas para la elaboración de las imágenes moleculares, son la PET (Tomografía por emisión de positrones) y el SPECT (tomografía por emisión de fotón único). En la actualidad, los alcances más cercanos se pueden observar con mejor claridad en la Cardiología y en la Oncología.
Hasta ahora todo lo más era poder "reconocer" una tumoración pero ahora se trata de poder ver cómo, cuando y de que forma se origina y desarrolla , su agresividad y su extensión, lo cual conducirá sin duda a un tratamiento más eficaz.
En este aspecto, se debe destacar la detección rápida de micrometástasis, ganglios centinela o la aparición del factor de crecimiento vascular endotelial como expresión de la angiogénesis por medio de técnicas no invasivas que cuantifican el proceso metabólico.
CARDIOLOGIA: SE INCORPORA LA IMAGEN DIAGNÓSTICA
La ecografía, ecocardiografía y la tridimensionalidad son sin duda grandes avances de la utilización de la imagen diagnóstica, que incorporan ya todos los Servicios
Cardiológicos en el mundo occidental.
Ahora en la Cardiología, la Imagen Molecular (IM) permite estimar la presencia y el alcance de la enfermedad coronaria, su repercusión sobre la función miocárdica y delimitar las zonas de miocardio viable tras un infarto de miocardio, siempre de manera incruenta y sin el uso de contrastes que, además de los riesgos alérgicos, pueden suponer una cierta sobrecarga de volumen en pacientes particularmente sensibles a los disbalances hemodinámicos.
En definitiva: diagnósticos más rápidos y certeros, por medio de técnicas no invasivas, que permitan individualizar los tratamientos y probablemente predecir su resultado. Ése es el camino.
El Futuro
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