 
La Medicina Nuclear es una técnica por la cual se obtienen imágenes funcionales inyectando un isótopo al paciente, cuyas radiaciones gamma son recogidas por una gamma-cámara.
Según la absorción del isótopo en los tejidos, la radiación gamma nos dará unos valores distintos de energía que, convertidos a valores de pixel, obtendremos una imagen funcional de la zona de exploración.
Se define como la rama de la Medicina que emplea:
- los isótopos radioactivos,
- las radiaciones nucleares,
- las variaciones electromagnéticas de los componentes del núcleo y
- técnicas biofísicas afines para la prevención, diagnóstico, terapéutica e investigación médica.
En este caso, nos ocupa la MEDICINA NUCLEAR en su modalidad diagnóstica. En esta técnica, se utilizan característicamente unas sustancias llamadas radiofármacos, radioisótopos, marcadores o trazadores que, administradas por diferentes vías, se fijan en un órgano o tejido y permiten ser "seguidas" desde el exterior, con los métodos de captación adecuados.
Las vías de administración más comúnmente utilizadas son la intravenosa y la oral, aunque también se utilizan las vías inhalatoria, intraabdominal, intraarticular, etc.
Los isótopos de uso médico son generalmente artificiales y sus radiaciones pueden ser electromagnéticas (gamma) o bien de partículas alfa y beta y el equipo de captación exterior es una cámara de escintigrafía (gamma cámara) que produce una imagen denominada Gammagrafía.
Se utilizan dosis tan bajas de estos radiofármacos, que no producen efecto terapéutico alguno, ni reacciones adversas de importancia y gracias a sus características bioquímicas, permiten ser metabolizados preferentemente en los órganos y sistemas que deseamos explorar.
MINIMA INVASIÓN
Como es una técnica prácticamente NO invasiva (mínimamente cruenta por la administración intravenosa de algunos marcadores) y por tener un nivel de radiación del paciente o del personal similar o inferior a otras técnicas diagnósticas, la MEDICINA NUCLEAR (MN) se convierte en el método de primera elección en la exploración de determinados órganos o patologías.
Por otra parte, y a diferencia de las modalidades "estructurales", la evolución de la tecnología permite que las imágenes de la MN, sean preferentemente funcionales con la ventaja que ello conlleva, aunque también pueden ser anatómicas o morfológicas o mixtas.
Un ejemplo típico lo podemos ver en la exploración de un paciente con un infarto de miocardio, en el que la información de la gammagrafía será tanto funcional (la falta de captación del trazador por la necrosis), como morfológica (al delimitar el área necrosada).
Salvo en el caso de ciertas exploraciones que pudieran perjudicar un embarazo o la lactancia, no hay limitaciones de patología, sexo o edad (incluso lactantes), para ser sometidos a un estudio de MN. En el caso de los niños, se ajusta la dosis del radiofármaco a su talla, peso y edad.
En numerosas ocasiones, la MN puede detectar alteraciones mucho más precozmente de lo que el cuadro clínico permite evidenciarlas, ofreciendo procedimientos útiles en todas las especialidades médicas, desde Cardiología a Nefrología, Oncología o Infectología.
TECNICAS A UTILIZAR
Dentro del amplio espectro de las técnicas de MN, deben destacarse nuevas posibilidades como la PET (Tomografía por emisión de positrones) o el SPECT (Tomografía por emisión de fotón único) con mejores resultados diagnósticos en patologías neurólogicas y cardiovasculares.
Como en otras pruebas diagnósticas por medio de imágenes, la gamma cámara se encuentra conectada a un ordenador que permite tratar, almacenar y gestionar esas imágenes en su disco duro y distribuirlas a través de un sistema RIS/PACS.
La adquisición, la digitalización y la adherencia al protocolo DICOM de la imagen producida, hacen de la MN una técnica particularmente favorecida por el manejo de un RIS/PACS tanto para el almacenaje de gran cantidad de información (imagen, archivos de datos, etc), como para propagarla a través de los diferentes puntos de revisión y lectura (estaciones de trabajo), tanto en el departamento de MN, como en las estaciones desde donde se indicaron.
El resultado final, producirá:
- una significativa mejoría del flujo de trabajo del Servicio que realiza la prueba,
- una drástica reducción de errores (de transcripción de informes, de datos del paciente, de pérdidas de copias, etc) y
- la mayor satisfacción del médico que prescribe la prueba.
Con muchísimo menos esfuerzo y con menor coste de lo que se puede imaginar, la MN puede integrarse en el RIS/PACS con el resto de las modalidades diagnósticas que soportan imágenes compatibles con DICOM 3.0.
La comunicación de datos "administrativos" del estudio con la historia clínica electrónica se realiza en el HIS (Hospital Information System) por medio del protocolo HL7 (High level 7), mientras que el DICOM es el idioma que precisa la representación gráfica.
SUMANDO VENTAJAS
Los alcances asistenciales están limitados sólo por la imaginación. Piense por un momento la posibilidad de combinar:
- los resultados de un electrocardiograma,
- un ecocardiograma,
- una perfusión miocárdica y
- un cateterismo de nuestro paciente en la misma pantalla.
- ¿Y si ahora sumamos la reducción del volumen del papel utilizado en la Historia Clínica?,
- ¿y si agregamos que además podemos compartir estos estudios con otros colegas en tiempo real?
- ¿Y si a esto le aportamos además un valor docente...?
De todo esto hablábamos en el pasado, como una utopía del futuro. Pero el futuro ya está aquí, y ha desarmado la utopía con el peso contundente de la realidad.
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